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Historia
El maravilloso edificio que alberga el Cà Nigra Lagoon Resort de Venecia tiene vistas del Canal Grande y está a pocos metros de Piazzale Roma y de la estación de ferrocarril de Santa Lucia...
Todos las mansiones de Venecia tienen una historia importante; la que se oculta tras el esplendor intacto de Cà Nigra está protagonizada por el prestigio de hombres y mujeres de fuerte personalidad, como el poeta y embajador italiano Costantino Nigra.
Personaje muy apreciado, gran viajero y hombre de mundo, el piamontés Costantino Nigra, íntimo amigo de la emperatriz francesa Eugenia de Montijo y apreciado poeta y escritor, vivió el siglo XIX en calidad de hábil diplomático al flanco de Cavour.
Al concluir su servicio en las cortes de San Petersburgo, Londres y Viena, el embajador eligió Venecia como meta final de su incesante peregrinación, y aquí nació su deseo de crear una sublime residencia en las orillas del Canal Grande, la misma en la que puede alojarse hoy.
En el área de San Simeone Profeta, corazón del barrio de Santa Croce y centro de la elaboración de la lana, Nigra adquirió un terreno en el cual el talento del arquitecto Giovanni Sardi creó un ecléctico complejo bizantino-gótico que resumía las tendencias de moda en la época.
Envuelto por relajantes luces difusas de clara inspiración oriental, embellecido por mármoles, cristal emplomado y espléndidos pavimentos venecianos - con un hermoso jardín florido de rosas ante su entrada- Cà Nigra reunía en su seno diversas culturas, casi como un fiel reflejo del espíritu que animaba a su ilustre inquilino.
Tras la muerte de Costantino Nigra en 1907, la lujosa residencia, adornada por tríforas, arcos ojivales y una logia con balcón en piedra de Istria, fue cedida a la familia Guetta, alquilada a Ferrovie dello Stato (la compañía nacional de ferrocarriles) y destinada a diversos usos.
Hoy, Cà Nigra, tras sabias restauraciones que le han devuelto todo su esplendor redescubriendo mosaicos internos y refinados elementos orientales y prestando particular atención al jardín de entrada -nunca ha estado más cuidado ni ha sido tan acogedor - es capaz de hacerle viajar hacia atrás en el tiempo, en un sueño en el que historia, tradición y modernidad se funden armoniosamente.
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